Cannabinoides y trastorno de espectro autista (TEA)


Podríamos definir el autismo como un trastorno del neurodesarrollo, que genera una alteración en la interacción social y con el entorno, además de problemas de comunicación tanto verbal como no verbal, y un comportamiento de ámbito muy restringido en ocasiones y habitualmente repetitivo.

Los padres suelen evidenciar estos rasgos en los 2 primeros años de vida, aunque siempre depende del grado de afectación, que puede ser leve en algunos casos, o muy severo en otros.

Esta variabilidad en el grado de afectación y otras características que comentaremos, ha hecho que se establezca el concepto de TEA, que engloba a 3 tipos de trastornos con características diferenciables, aunque en ocasiones es muy difícil el diagnóstico, casi siempre complicado por el grado de afectación o su relación con otras patologías como la epilepsia refractaria.

El TEA, pues, engloba al autismo propiamente dicho, al síndrome de Asperger, y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado (TGD-NE).

En el caso del autismo propiamente dicho, encontramos retrasos en el desarrollo cognitivo, y en el síndrome de Asperger no, incluso hay bastantes casos descritos en los que el paciente presenta un rendimiento cognitivo por encima de la media, y algunos casos de personas superdotadas para algunas habilidades mentales.

Las causas de este trastorno, no se conocen exactamente, hay diferentes teorías, aunque sí podemos decir que hay una predisposición genética comprobada. Se ha relacionado con el llamado síndrome del cromosoma X frágil, pero no sabemos si otras alteraciones cromosómicas podrían ser también causa de esta patología o contribuir a ella.

Otras causas descritas serían la vacuna triple vírica, la ingesta de paracetamol, factores alimentarios y ambientales, enfermedad celiaca.

Podrían también estar implicados neurotransmisores como la dopamina, serotonina, triptófano y oxitocina.

Sabemos que el Sistema Endocannabinoide (SEC) está implicado en la regulación de estos procesos alterados en estos trastornos, y por lo tanto podemos pensar que los fitocannabinoides (cannabinoides extraídos de la planta) podrían ayudarnos a mejorar los síntomas que presentan estos pacientes.

Para hacernos idea de lo que representa el día a día de un niño autista y de las personas de su entorno, vamos a describir las características conductuales y empáticas de estos peques.

Rehúyen el contacto físico, el contacto visual es breve o no se mantiene nunca, no responden a las expresiones faciales de sus padres, no señalan objetos o eventos para requerir atención, tampoco miran objetos que señalan los padres, no expresan facialmente sentimientos de manera adecuada, no demuestran ningún tipo de preocupación por los demás, normalmente no hacen amigos, o no tienen interés en hacerlos.

Normalmente no dicen palabras sueltas a los 16 meses, no señalan cosas u objetos que puedan necesitar, ni comparten con los demás, suelen repetir lo que dicen l